Esta es la cuarta exposición dentro de “Contexto Vanguardia” que busca mantener un diálogo permanente entre las obras de la colección del IVAM pertenecientes a las vanguardias de las primeras décadas del siglo XX y las obras de la Colección Arte Siglo XX del MACA, de forma que se establezcan lecturas complementarias, apoyo y contexto para algunas piezas que, en comunicación con otras, fortalecen su lenguaje, permitiendo así que el visitante pueda disfrutar de artistas no representados en el MACA al tiempo que se completa la visión de las vanguardias. El objetivo es crear contenido y compartir conocimiento. «Abstraction ou Nature Morte», «Abstraction» (1933) y «Abstraction en longitude» (1926-1928) son los tres óleos sobre lienzo del artista Luis Fernández que se muestran junto a obras de Julio González, Pablo Gargallo y Juan Gris, entre otros. Luis Fernández (Oviedo, España, 1900- París, Francia, 1973) fue uno de los artistas españoles de la llamada Escuela de París. Llegó allí en 1924 y entabló amistad con Picasso y Julio González, así como con la abstracción geométrica que le haría integrarse en el movimiento Abstraction-Création. Pintor preocupado por el oficio y el concepto artesanal de la obra formuló su pensamiento en diversos textos escritos en los años 30, su época más analítica y experimental. Reflexionó acerca del color y su función en la pintura, sobre la composición, el formato y el sentido profundo de la abstracción que para él poseía resonancias metafísicas y simbólicas. Su pintura -decía- era una “representación inconsciente del orden que el hombre constata en el universo”.
Gracias a una temprana vocación pictórica, Sempere inició en 1941 su etapa de formación en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, ciudad donde se traslada su familia después de la guerra civil, tras haber perdido su fábrica de juguetes de Onil.
Sempere había terminado meses antes sus estudios de bachillerato y asistido a clases nocturnas en la Escuela de Artes y Oficios lo que le había dado algunos conocimientos y práctica en el dibujo. Sus seis años de formación académica fueron anodinos y frustrantes. La educación artística en España durante aquellos años de posguerra era deprimente, a los malos profesores mediocres como artistas, autoritarios y despóticos en sus clases, se unía un extremo conservadurismo en los contenidos y continuas referencias “sorollistas” como único ejemplo válido a seguir, tal y como recuerda el artista una y otra vez.
En la Escuela conoció al padre Alfons Roig, profesor de la asignatura Liturgia y cultura cristiana, que hablaba de Kandinsky a los alumnos de San Carlos y era acaso, el único conocedor y entusiasta defensor de la modernidad y las corrientes vanguardistas. Eusebio acaba sus estudios en 1946 pero permanece en San Carlos hasta 1948 con objeto de cursar la especialidad de grabado calcográfico con el profesor Ernesto Furió, otro de los pocos profesores que consiguió ganarse el respeto de sus alumnos. Sempere aprendió la técnica del aguafuerte y la punta seca y sus grabados muestran un excepcional dominio del grafismo, trabajando la textura y el volumen y equilibrando con soltura la luz y la oscuridad.
Sempere estudió modelado, dibujo, anatomía, perspectiva cómica y procedimientos pictóricos, adquiriendo una sólida formación en el oficio artístico que se demuestra en las obras conservadas de aquellos años de formación. A finales de 1948, el SEU (Sindicato de Estudiantes Universitarios) le concede una beca para ampliar estudios en París. Allí se convertirá en artista-
Escultor, pintor y artista gráfico. Comenzó su formación artística en la Escuela de Bellas Artes de Valencia en 1940, trasladándose posteriormente a París para continuar sus estudios. Es en esta ciudad donde empieza a relacionarse con las obras y artistas más vanguardistas e internacionales como Chillida, Palazuelo Jean Arp, Kandinsky, Mondrian, Klee, Matisse y Picasso que influirán decisivamente ...
Colección de arte contemporáneo de la Fundación "La Caixa"
Alborada de Pablo Palazuelo vino a compartir el espacio junto a los constructivistas de la Colección Arte Siglo XX y estableció diálogo junto a la obra de Palazuelo que se guarda en la Colección, Sub-rosa XII.
En la pintura de Palazuelo se observa un intento, a veces inalcanzable, de representar la lógica del azar. Esto —esta voluntad estructural, arquitectónica, científica, falsamente impersonal— hace que sus cuadros aparezcan como auténticos manifiestos acerca de cómo se materializa el lenguaje abstracto. Así, la alborada a la que se refiere el título, una composición musical que celebra el amanecer une dos aspectos significativos en la obra del artista: la luz, entendida como una sucesión de planos cromáticos, una variación óptica, y la idea de seriación, representada mediante unas formas que configuran una especie de secuencia rítmica, un movimiento que vibra y se desplaza horizontalmente a través de la superficie del cuadro.
Los estudios de arquitectura que cursó en Oxford influyeron notablemente en el posterior concepto y formulación de su pintura, abocada a complejas problematizaciones espaciales. Sus planteamientos pictóricos, de expresión sobria, severa y muy distante, de líneas simples y colores planos, invitan al espectador a un largo viaje de introversión.
Es una de las figuras clave del arte español de ...
Colección Michael Jenkins y Javier Romero del MACA
Moving forward, Looking back, Avanzando, mirando atrás, es la segunda exposición organizada a partir de la extensa colección donada por Michael Jenkins y Javier Romero al MACA, reuniendo en esta ocasión el trabajo de cincuenta y seis artistas de diferentes nacionalidades, trabajando en muy diversos medios artísticos, y trazando un equilibrio igualitario entre mujeres y hombres artistas.
Esta muestra aborda planteamientos que pueden aplicarse por igual al trabajo artístico, a la labor de las instituciones dedicadas al arte contemporáneo y también, a la tarea como coleccionistas de Michael y Javier, quienes consideran la relevancia de testimoniar el presente, pero entendiendo la necesidad de mantener la vista en el pasado para construir y comprender el momento actual y también para vislumbrar el futuro. Conocer el pasado artístico es fundamental para contar lo que sucede hoy en arte. Ese conocimiento permite contar la historia del arte no como episodios aislados, sino interconectados, siguiendo el rastro de lo que acontece, buscando las semillas iniciales y los entrelazados con el fin de completar una lectura más precisa de la compleja y extensísima producción artística contemporánea.
Para muchos artistas, el trabajo en el estudio es una tarea que viene acompañada de forma continua por revisiones y análisis del trabajo previo, de lo hecho antes, como un impulso a su vez de nuevas ideas. Una mirada atrás que, a menudo, no se limita al trabajo propio, sino también al trabajo de otros artistas como fuente de inspiración. En esta exposición conviven obras de artistas consagrados o de generaciones distintas buscando así los inicios de unas prácticas o ideas que no siempre surgen de forma nueva y sin sustento, ya que el trabajo de numerosos artistas actuales se enraíza a menudo en la obra de los predecesores, que a su vez también miraron atrás (para entenderlo, copiarlo, seguirlo, transformarlo o atacarlo y negarlo). Y esa mirada hacia atrás no impide sino que impulsa el registro de lo rabiosamente presente y permite imaginar algunas de las propuestas futuras o de los caminos que el propio arte y los artistas abren.
La selección de trabajos mostrados aquí nos permite también ampliar nuestro conocimiento sobre las múltiples investigaciones estéticas y formales que existen en el arte contemporáneo, así como hacia las investigaciones que se adentran y reflexionan sobre muy diversos asuntos urgentes de nuestra realidad, en lo social y lo político.
Josef Albers, Rosana Antolí, Lutz Bacher, Burt Barr, Pablo Bellot, Mira Bernabeu, Mark Bradford, Tania Bruguera, Bureau, Pepe Calvo, Vija Celmins, Eugenio Dittborn, Harold Eugene Edgerton, Steven Evans, Cayetano Ferrández, Nuria Fuster, Ellen Gallagher, Iluminada García Torres, John Giorno, Group Material, Susana Guerrero, Josephine Halvorson, Mary Heilmann, Kribi Heral, Arturo Herrera, Carmen Herrera, Leslie Hewitt, Jenny Holzer, Graciela Iturbide, Imi Knoebel, Barbara Kruger, Sol Lewitt, John Lindell, Richard Long, Agnes Martín, Marlene McCarty, Josiah McElheny, Rosell Meseguer, Donald Moffet, Mariko Mori, Steve Morrison, Olivier Mosset, Vik Muniz, Óscar Muñoz, Takashi Murakami, Wangechi Mutu, Bruce Nauman, Gabriel Orozco, Massimo Pisani, Sylvia Plimack Mangold, Kay Rosen, Aura Rosenberg, Matt Saunders, Dana Schutz, Richard Serra, Andrés Serrano, Nancy Shaver, Shahzia Sikander, Amy Sillman, Haim Steinbach, Thomas Struth, Yuken Teruya, Hank Willis Thomas,MAnn Toebbe, Cecilia Vicuña Y Kara Walker.
Colección Michael Jenkins y Javier Romero del MACA
Autores:Rosa María Castells, Blanca de la Torre
Año:2025
Pag:145
Edición:MACA - Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Depósito legal:A-265-2025
ISBN:978-84-482-7074-2
Diseño:Lydia Girón Plaza
Encuadernación:Rústica
Dimensiones:23 x 23 cm
Catálogo de la exposición de la artista Kara Walker con obras de la Colección Michael Jenkins y Javier Romero del MACA. Plantea un recorrido por la trayectoria artística de las últimas cuatro décadas de la artista. Exposición comisariada por Rosa Mª Castells. MACA. Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, del 28 febrero al 7 septiembre de 2025. Itinerancia: IVAM Centro Julio González, del 25 de septiembre de 2025 al 22 febrero de 2026.
Dirección científica: Rosa Mª Castells. Textos: Blanca de la Torre y Rosa Mª Castells
Elena Asins (Madrid, 1940 - Azpíroz, Navarra, 2015) es una de las artistas más radicales y rigurosas del panorama artístico español. Renovadora del lenguaje plástico, Asins reúne la tradición constructiva de la vanguardia del siglo XX con la computación y la teoría de la información, siendo considerada una de las pioneras del arte asistido por ordenador en España. Una artista genial, provocativa en silencio, que construye desde la estructura, desde la norma y la lógica matemática, una obra que se genera a sí misma para volverse, a veces, casi invisible.
A través, fundamentalmente, de las obras legadas por la artista al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, esta exposición propone un recorrido por las investigaciones persistentes llevadas a cabo por la artista y sus resultados plásticos: una obra final de aparente sencillez en sus cálculos, pero hermética lingüísticamente. Fiel a sí misma y fruto de su renuncia a color, las obras de Elena Asins se leen primero a través de la palabra y después, de la estructura y la línea. Sin olvidar nunca el tempo: una música interna que recorre toda su producción artística secuenciándola. Asins ha recurrido en sus trabajos a un amplio abanico de formatos y medios desde la poesía concreta al vídeo, pasando por el dibujo, la escultura o la instalación, caracterizados siempre por el rigor compositivo y la depuración formal.
Ligada a algunos de los proyectos más renovadores de la historia reciente del arte español, como la Cooperativa de Producción Artística y Artesana o el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, ponemos de manifiesto el encuentro allí con Eusebio Sempere y Abel Martín, su amistad y la coincidiencia de sus investigaciones. Y mostraremos por primera vez una obra fundamental de Elena Asins: los Cantos de Orfeo, una serie de poemas visuales fechados en 1970 y conservados por Eusebio Sempere que se han convertido en una de las piezas más importantes de la historia de la poesía experimental española.
Pintora, escritora, conferenciante y crítica de arte. De formación autodidacta, a partir de 1953 asiste a clases de pintura en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, y posteriormente en el Círculo de Bellas Artes y en la Escuela de Cerámica de Madrid. Amplía estudios en la Escuela de Bellas Artes de París, en la Universidad de Stuttgart, en el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de M...
Obras han sido prestadas por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el MACVAC de Villafamés, el Museo de la Universidad de Alicante, la Fundación Mediterráneo y la Colección espíritu-materia. Obras a las que se unen las piezas de Elena Asins pertenecientes a las colecciones del MACA así como las que se encuentran depositadas en el museo como las de Robledo-Palop Collection de Nueva York o la Colección Ars Citerior.
Elena Asins. El rumor del viento es un silbido infatigable
Autores:Rosa María Castells, Joan Robledo Palop, Carmen Fernández, Isabel Tejeda, Sonia Mejías, Trío Poesía Acción
Año:2024
Pag:170
Edición:MACA - Museo de Arte Contemporáneo de Alicante
Depósito legal:A-528-2024
Notas:Contiene facsimil del contenido de 19 hojas de papel con poemas mecanografiados por Elena Asins. Cantos de Orfeo
Diseño:Lydia Girón Plaza
Encuadernación:Rústica
Dimensiones:31 x 22 cm
Esta publicación se edita con motivo del Año Sempere, a propósito de la exposición sobre la artista Elena Asins organizada por el MACA y producida por el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Exposición comisariada por Rosa Mª Castells. MACA, Museo de Arte Contemporáneo de Alicante, del 17 de febrero al 28 de mayo de 2023. Incluye una edición facsímil de los poemas mecanografiados de Elena Asins reunidos bajo el título de Cantos de Orfeo.
Dirección científica: Rosa Mª Castells. Textos: Joan Robledo Palop, Carmen Fernández, Rosa Mª Castells, Isabel Tejeda, Sonia Mejías y Trío Poesía Acción (Bartolomé Ferrando, Alain Goudard, Laura Tejeda)
Elena Asins. El rumor del viento es un silbido infatigable
17.02.2023
-
28.05.2023
Elena Asins (Madrid, 1940 - Azpíroz, Navarra, 2015) es una de las artistas más radicales y rigurosas del panorama artístico español. Renovadora del lenguaje plástico, Asins reúne la tradición constructiva de la vanguardia del siglo XX con la computación y la teoría de la información, siendo considerada una de las pioneras del arte asistido por ordenador en España. Una artista genial, provocativa en silencio, que construye desde la estructura, desde la norma y la lógica matemática, una obra que se genera a sí misma para volverse, a veces, casi invisible.A través, fundamentalmente, de las obras legadas por la artista al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, esta exposición propone un recorrido por las investigaciones persistentes llevadas a cabo por la artista y sus resultados plásticos: una obra final de aparente sencillez en sus cálculos, pero hermética lingüísticamente. Fiel a sí misma y fruto de su renuncia a color, las obras de Elena Asins se leen primero a través de la palabra y después, de la estructura y la línea. Sin olvidar nunca el tempo: una música interna que recorre toda su producción artística secuenciándola. Asins ha recurrido en sus trabajos a un amplio abanico de formatos y medios desde la poesía concreta al vídeo, pasando por el dibujo, la escultura o la instalación, caracterizados siempre por el rigor compositivo y la depuración formal.Ligada a algunos de los proyectos más renovadores de la historia reciente del arte español, como la Cooperativa de Producción Artística y Artesana o el Centro de Cálculo de la Universidad Complutense de Madrid, ponemos de manifiesto el encuentro allí con Eusebio Sempere y Abel Martín, su amistad y la coincidiencia de sus investigaciones. Y mostraremos por primera vez una obra fundamental de Elena Asins: los Cantos de Orfeo, una serie de poemas visuales fechados en 1970 y conservados por Eusebio Sempere que se han convertido en una de las piezas más importantes de la historia de la poesía experimental española.
Experiencias abstractas en torno a Manolo Millares
Eusebio Sempere y su compañero Abel Martín aprendieron la técnica de serigrafía en París, en el taller del artista cubano Wifredo Arcay. Cuando vuelven en 1960, introducen esta técnica de estampación en España realizando bellísimas serigrafías de ellos mismos y de sus amigos artistas situados en torno al Museo de Arte Abstracto de Cuenca. Al principio, Sempere y Martín trabajaban juntos hasta que, a mediados de los años 60, Abel se convirtió en referencia del oficio de serígrafo, encargándose del proceso técnico con gran calidad en las estampas y carpetas que salían de sus talleres en Cuenca y Madrid. Y así se convirtió en figura clave en la reproducción y difusión del arte contemporáneo en nuestro país.
Además, la profunda convicción de que la obra gráfica merecía status de obra original, de que ponía el arte contemporáneo al alcance de una gran mayoría de público convirtiéndolo en fenómeno de masas y el respeto y entusiasmo que ambos (Eusebio y Abel) profesan por la obra gráfica, enriquece la propia Colección Arte Siglo XX. Una impresionante muestra de dibujos, grabados, litografías y serigrafías viene a completar la extensa nómina de artistas imprescindibles que recorren los territorios más sugerentes del entramado artístico del siglo XX.
Esta exposición muestra las obras realizadas en el contexto más abstracto, desde los pioneros de las vanguardias en París a los informalistas españoles, entre los que destaca la obra del artista canario Manolo Millares, a quien rendimos homenaje desde el 50 aniversario de su muerte.
Las Palmas de Gran Canaria, España, 1926 – Madrid, España, 1972
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria en 1926, muere en Madrid el 14 de agosto de 1972 aquejado de una enfermedad incurable. Se traslada a Madrid en 1955. En 1957 funda con Rafael Canogar, Luis Feito, Juana Francés, Antonio Saura, Manuel Rivera, Pablo Serrano, Antonio Suárez, Manuel Conde y José Ayllón el grupo El Paso Grupo que políticamente es impreciso, aunque algunos de sus miembros como Sau...
El MACA presenta la tercera exposición dentro del programa «Contexto vanguardias» con una obra de Georges Vantongerloo. Este programa trata de mantener un diálogo permanente entre las obras de la colección del IVAM pertenecientes a las vanguardias de las primeras décadas del siglo XX y las obras de la Colección Arte Siglo XX, de forma que se establezcan lecturas complementarias, miradas transversales, apoyo y contexto para algunas piezas que, en comunicación con otras, fortalecen su lenguaje y mensaje, mientras se completa la visión de una época fundamental de la modernidad que transita por caminos entre la tradición y lo nuevo.
Esta tercera exposición está formada por la obra de la colección del IVAM del artista belga Georges Vantongerloo titulada «Painted cement relief» de 1930, que se muestra junto a otros artistas contemporáneos como Julio González, Pablo Gargallo o Juan Gris.
El artista
Georges Vantongerloo (Amberes, Bélgica, 1886- París, Francia, 1965) fue uno de los grandes teóricos del siglo XX. Pintor, escultor y arquitecto, reconceptualizó el espacio pictórico y escultórico del arte abstracto de principios del siglo XX. En 1917 fundó junto a Piet Mondrian y Theo Van Doesburg el grupo De Stijl y en los años 30 formó parte del movimiento Abstraction-Création. Su pintura, basada en el ángulo recto y la relación entre las líneas y las superficies de colores planos, sigue reglas estrictamente geométricas sustentada por la idea del vacío, el silencio y el absoluto. Vantongerloo se convirtió así en el fundador del pensamiento matemático en el arte moderno.
Los finales de la Guerra Civil Española y de la Segunda Guerra Mundial proponen mundos antagónicos, escenarios radicalmente diferentes, pero ambos han de edificarse sobre una tierra baldía; en el dolor, en las ruinas y los escombros materiales y éticos que produce la destrucción absoluta de la guerra. Y lo hace en condiciones vitales complejas: en el exilio, en la emigración, en la represión.
Las dos posguerras supusieron una cesura radical para la historia de la cultura. En la España de la dictadura, el proyecto estético imaginado desde la Falange tratará de reducir la cultura a propaganda de estado, romper con los experimentalismos de las vanguardias y retornar a un cierto academicismo articulado desde la idea de lo nacional y lo católico. En los años cincuenta la necesidad de legitimación internacional del Régimen buscará seguir instrumentalizando la cultura, pero desde un acercamiento a lenguajes más contemporáneos. Eso sí, sin perder las esencias de «lo español y lo católico». En el resto del mundo, abatido tras la guerra y sus espantos, la ruptura con las vanguardias anteriores vendrá de la inquietante pregunta sobre la relación entre civilización y barbarie. En ambos casos los totalitarismos, la violencia o la miseria cultural obligaron a numerosos artistas a emigrar, a exiliarse, y a trabajar a la intemperie. Pero su viaje enriqueció singularmente aquellos territorios que les acogieron.
Constituida fundamentalmente por obras pertenecientes a la colección del IVAM, esta exposición ensaya una lectura en la que más que las diferencias de estilo se contemplan las continuidades, las semejanzas, los ecos mutuos, el esfuerzo compartido, cuando la trama de los acontecimientos históricos es tal que resulta absolutamente determinante en las decisiones poéticas, discursivas, formales o estilísticas; en la mirada y el pensamiento de la humanidad sobre sí misma
Manuel Ángeles Ortiz, Francesc Catalá i Roca, Man Ray, Henri Michaux, László Moholy Nagy, Jorge Oteiza, Kurt Schwitters, Georges Vantongerloo, Mauricio Amster Cats, Karel Appel, Monika Buch, Vicente Castellano Giner, José Miguel de Miguel Ruiz, Marcel Duchamp, Lucio Fontana, Menchu Gal, Manolo Gil Pérez, Jacinta Gil Roncalés, Arshile Gorky, Adolph Gottlieb, George Grosz, Raoul Hausmann, Hermanos Mayo, Asger Jorn, Franz Kline, Lee Krasner, Lucebert (Lubertus Jacobus Swaanswijk), Marcel Mariën, André Masson, Fausto Melotti, Barnett Newman, Carlos Pascual de Lara, Ad Reinhardt, Josep Renau, Pierre Soulages, Friedrich Vordemberge, Gildewart, Herbert List, Óscar Domínguez, Ricard Giralt, Miracle, Maruja Mallo, Mathias Goeritz, Luis Felipe Vivanco, Ángel Gullón, José Gumbau, Matilde Salvador
Esteban Vicente
Hay artistas que han tenido una influencia significativa en la cultura del siglo XX y sin embargo, pocos los conocen. Bruno Munari (Milán, 1907-1998), a quien Picasso definió como “un Leonardo de nuestro tiempo”, es uno de esos casos paradigmáticos. Esta es la primera exposición retrospectiva dedicada en nuestro país a Munari, concebida por la Fundación Juan March, itinera con una selección de obras al MACA, al Museu Fundación Juan March en Palma y Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca. A través de cerca de ciento treinta piezas, presenta su actividad plural al completo y pone de manifiesto la amplitud de medios de los que el autor se sirvió en su investigación plástica y visual, siempre experimental e innovadora. En efecto, en su obra encontramos con carácter pionero objetos como obras de arte, el diseño gráfico como profesión, libros como proyectos y juegos como investigaciones.
En 1927, con apenas 20 años, Munari expuso por primera vez su obra, junto a la de artistas futuristas italianos de segunda generación. Después se alejaría de ellos para desarrollar su propio proyecto, extremadamente singular. En 1930 daría un giro hacia la abstracción, que culminó con su primera “máquina aérea”. De aquella “máquina” peculiar nacería su serie de “máquinas inútiles”, curiosas piezas basadas en el dinamismo de las formas. El temprano interés de Munari por este tema le llevaría más adelante a investigar con tecnologías y procesos entonces nuevos, como la fotocopiadora o la programación informática. Se sucederán sus experimentos con luz y un tipo de obras que derrocha ingenio poético, como los Fósiles del 2000, las Esculturas de viaje, los Tenedores parlantes, los Prelibros y los Libros ilegibles. En paralelo a su labor como artista, Munari desarrolló una actividad muy relevante como diseñador gráfico y editorial, en la que aplicó un método riguroso que depura lo proyectado de lo innecesario, lo simplifica y optimiza su función, haciéndolo así perdurable en el gusto y en el tiempo.
Toda la obra de Munari parece animada por una fuerte vocación pedagógica. A finales de la década de 1970 puso en marcha en la Pinacoteca di Brera de Milán sus “laboratorios” para niños, talleres con propuestas activas para aprender haciendo, experimentando y jugando. La presente muestra incluye un “laboratorio” especialmente ideado para la ocasión, al que se destina un espacio propio dentro de las salas en el que niños y jóvenes convivirán con las piezas del gran Alfabeto Lucini, letras creadas por el artista a partir de materiales diversos. Esta monográfica sobre el autor ha sido concebida como si fuera “una exposición colectiva de Bruno Munari” (subtítulo que él mismo dio a una de sus muestras), porque presenta un conjunto muy variado de procesos y resultados que, con imaginación y método, produjo como por arte de magia una sola persona: Bruno Munari.
Colección de Arte Contemporáneo de la Generalitat Valenciana
Ana Teresa Ortega es Premio Nacional de Fotografía de 2020. El jurado reconoció a una de las artistas que más ha contribuido a hacer de la fotografía una forma de arte contemporáneo. Su obra está guiada por una voluntad indagatoria de los límites y posibilidades del medio fotográfico como lenguaje híbrido, que dialoga con la tridimensionalidad y en constante reflexión.
Su trabajo liberó a la fotografía de la función documental que hasta los setenta dominaba en el medio. Sus primeros trabajos experimentaron desde la retórica visual con el soporte y el uso del montaje, sobre todo con sus fotoesculturas de los años 90. En las primeras décadas de los 2000, Ortega entiende la fotografía como herramienta de construcción de la memoria e historia colectivas y sus imágenes invocan un tiempo otro en que el pasado olvidado y la historia que no fue, pueden comparecer.
Es lo que sucede en Pensadores (2002), donde el pensamiento sobre la herencia intelectual del siglo XX y su transmisión, se hacen imagen. A partir de un juego entre instalación y fotomontaje, se fotografían proyecciones de rostros de escritores sobre espacios arquitectónicos vacíos. Las imágenes muestran estos retratos, extraídos de enciclopedias, sobre fachadas, muros interiores, pasillos o en vanos de puertas y escaleras: el rostro agigantado de Walter Benjamin se corta en la esquina de una fábrica; la mirada de Ángel Valente se encuadra entre pilares de cemento; Joyce parece suspirar, meditabundo, largo como una persiana.
Las fotografías se tomaron en espacios suburbanos, porque hablan de un pensamiento en los márgenes, metáfora del confinamiento físico o psicológico que todos sufrieron. Se trata de pensar el exilio. No de hacer volver a quien se fue –quizá nunca estuvo presente–, sino de invocarlo en tanto que perdido. Y hacerlo a través de fotografías de fotografías proyectadas de una tercera fotografía que es el retrato enciclopédico, con una reflexión sobre la huella: las fotografías, en tanto que impronta de luz, son la huella y conforman el rastro de aquello exiliado en la memoria: un exilio de luz. Mirar la mirada de Valente, Joyce y Benjamin y pensar su huella. Como si el pasado no estuviera muerto. Como si ni siquiera fuera pasado.
El trabajo de la fotógrafa Ana Teresa Ortega tiene una primera etapa centrada en la investigacion de los medios de comunicación y la cultura de masas con piezas híbridas entre la fotografía y la escultura. Posteriormente, Ortega se ha centrado en documentar espacios emblemáticos de la memoria histórica colectiva de nuestro país: los espacios abandonados de escuelas que fueron lugares de enseñanza ...