Amy Sillman, cuya práctica incluye pintura, dibujo, iPhone video y fanzine, ha contribuido de forma significativa a la renovación de la pintura abstracta actual, sin renunciar por completo a instantes y trazos cercanos a la figuración. Su proceso de trabajo tiene un componente analítico, basado en la idea de que la pintura es una forma física de pensar y reflexionar, que Sillman combina con elementos de naturaleza onírica, referencias personales y cierta dosis de humor. En esta película animada con un poema en off, la artista utiliza casi 2000 dibujos que realizó en dispositivos cotidianos estándar como el iPhone y el iPad. Adaptada y titulada a partir de un poema escrito en 2009 por la poeta y ensayista canadiense Lisa Robertson, la película es a la vez sediciosa y seductora, abstracta y explícita. Parcial y teórica, pues explora en concierto con el texto, los modos femeninos de sujeción y resistencia.