Dotado de gran maestría técnica y haciendo uso casi exclusivamente de la fotografía en blanco y negro, Sugimoto usa la cualidad única de la fotografía de larga exposición para tratar temas de historia, memoria y tiempo. Aunque considera el medio fotográfico "un sistema para salvar memorias", el artista también nos proporciona una visión sobre cómo la fotografía puede alterar la realidad y registrar huellas casi imperceptibles. La exploración de lo empírico y lo metafísico se sitúa en el centro de su trabajo que funciona como memoria visual más que como documentación. Son famosas las series Dioramas, Seascapes y Teatros. A ésta última pertenece esta obra "U.A. Wallker, New York 1978". Sugimoto fotografió viejas salas de cine americanas utilizando una cámara 4 x 5 con trípode, abriendo el objetivo durante la duración total de la película, siendo el proyector la única fuente de luz. La pantalla luminiscente en el centro de la composición, los detalles arquitectónicos y las butacas son registrados en la imagen, siendo la luz el instrumento de Sugimoto para revelar el tiempo.