Lawrence Weiner es una de las figuras principales en la formación del arte conceptual en la década de los sesenta, junto a artistas como Sol LeWitt o Josep Kosuth. Para este movimiento artístico el concepto o la idea es más importante que las cuestiones estéticas y técnicas. En palabras de LeWitt, "la idea se convierte en la máquina que crea el arte". La utilización del lenguaje textual será una herramienta fundamental en el trabajo de Weiner, ya no subordinado a la composición general, sino como sustituto del pincel y lienzo, y con capacidad de significar. Sin embargo, Weiner se considera a sí mismo como escultor más que conceptualista, siendo el lenguaje el material de construcción, en cualquiera de las formas en que pueda ser mostrado: grandes instalaciones, obra gráfica o múltiples. Weiner concede especial atención a los aspectos visuales del texto, detallando el tamaño de la fuente y seleccionando la tipografía de letra (o inventando nuevas) y colores. O como en el caso de su obra "Apropos to Cul-de Sacs", en la colección, decidiendo el color y características del marco.