Escultura, instalación y fotografía son los medios principales en la práctica artística de Nuria Fuster. Su interés en el objeto y la observación del mismo tiene como propósito explorar y ampliar nuestra percepción y, en palabras de la artista, "la búsqueda de lo real en la realidad". Para ello, manipula y descontextualiza objetos encontrados y obsoletos de la más diversa procedencia para crear ensamblajes que investigan la tensión y diálogo entre los diferentes elementos, partiendo de un proceso que es simultáneamente frio y emocional, lúdico y solemne. Hay tres obras de Nuria Fuster en la colección, el móvil escultórico "El Dorado", la instalación "Burn to be alive" (2015) y la fotografía "Untitled" (2018), perteneciente a su serie Eclipse.