La obra pictórica, dibujos y obra gráfica de Sylvia Plimack Mangold, resultado de la observación meticulosa y de la experiencia directa y personal, está dominada por dos temas: los suelos de espacios de interior y los árboles de la propiedad donde vive y trabaja. Las preocupaciones estéticas de su primera etapa, a la que corresponde esta obra Floor II de 1974, sitúan estos trabajos tempranos en diálogo con enunciados minimalistas. Sin embargo, Plimack Mangold se aleja del minimalismo en su interés por explorar las tres dimensiones espaciales y lo cotidiano. En esta pieza la artista nos facilita una imagen directa, aunque cortada, de una sección del suelo de su estudio, hecho de listones de madera. Esta visión no puede ser más cercana porque transformaría el objeto en algo abstracto y generalizado, y tampoco puede ser más alejada ya que no se trata de mostrar todo el espacio físico, sino un atisbo de un paisaje interior. Su trabajo se sitúa entre el lenguaje figurativo y el de la abstracción y conforma de forma poética, un retrato del mundo cercano a la artista.