Estructuras es una obra de 1977 que pertenece a un momento central en la trayectoria de Elena Asins. A mediados de los años setenta, la artista se concentra en lo que ella misma denominaba el estudio de "la estructura del campo plástico": obras construidas desde la norma y la lógica matemática, en las que el ritmo y la forma emergen del movimiento mínimo de la línea. Sin color, sin gesto, sin ornamento.
En esta gran composición horizontal, Asins traza una secuencia de líneas verticales en tinta china sobre un fondo blanco. Cada línea desciende recta desde la parte superior, se quiebra levemente en algún punto intermedio y se abre en la base en un ángulo suave. La variación entre una y otra es pequeña pero perceptible: el eje de cada línea se desplaza ligeramente, el quiebro aparece en distintas alturas, la apertura inferior varía en amplitud. El resultado es una estructura que se lee de izquierda a derecha como una partitura, con un tempo interno que recorre toda la superficie.
Elena Asins demuestra en esta obra la propuesta tan radical y rigurosa de su lenguaje plástico, construyendo desde la estructura, desde la norma y la lógica matemática, una obra que se genera a sí misma para volverse, a veces, casi invisible. Una obra final de aparente sencillez en sus cálculos, pero hermética lingüísticamente. Fiel a sí misma y fruto de su renuncia a color, las obras de Elena Asins se leen primero a través de la palabra y después, de la estructura y la línea.
La obra fue adquirida por Eusebio Sempere en junio de 1978 en la Galería Iolas Velasco de Madrid, donde Asins celebraba ese año una exposición individual.