Relato, 1968, de Juan Genovés, cuelga desde esta semana en una pared del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA) y lo hace, hasta el próximo 17 de enero, frente a otra obra del artista valenciano, que forma parte de la colección permanente del museo: Rebasando el límite. La elección de esta pintura, que pertenece a la Colección Martínez Guerricabeitia de la Universitat de València, para una nueva edición del programa de exposiciones “La pieza invitada” es un homenaje a Genovés, a su pintura y a su compromiso social y político.

En estas dos pinturas queda patente hasta qué punto las incisivas imágenes creadas por Genovés han ingresado en el repertorio iconográfico que nuestra contemporaneidad ha interiorizado colectivamente para expresar la violencia política. Es el Genovés identificado ya desde mediados de los años 60 en la representación de grupos de individuos captados con teleobjetivo, huyendo bajo el desconcierto o el terror. Profundamente comprometido contra la dictadura militar del general Franco, a Genovés sólo le interesa un tema que será recurrente en toda su obra posterior: el hombre solo y las multitudes. El ser humano indefenso individualmente, aunque colectivamente fuerte frente a un poder políticamente represor.

Relato obtuvo uno de los prestigiosos premios Marzotto en 1968. En este lienzo se vislumbran nítidamente los hallazgos que suscitaron el interés internacional por su pintura: la figuración como manera de trasmitir sin ambigüedades semánticas un hecho; la incorporación del espacio plano y, por fin, el eminente carácter narrativo, secuenciado y modular de la representación. La narración, algo que pasa y desaparece dejando apenas unas huellas, se plasma como si se fuera observada a través del teleobjetivo o visor, no del artista o del espectador, sino del poder, del aparato coercitivo del terror. Impregnada de cultura cinematográfica y literaria, la mirada de Genovés da cuenta de la condición humana frente a la opresiva presencia del poder.

Rebasando el límite, 1965 responde al profundo cambio experimentado por Genovés en torno a 1964 cuando el artista se plantea incluso dejar la pintura. Decepcionado del mundo artístico decide participar activamente en la lucha política antifranquista clandestina; supera la crisis estética en la que se había sumido y en 1965 vuelve a pintar. Esta obra es uno de los veinte trabajos-estudios sobre papel que el artista realizó para tres lienzos de gran tamaño que tituló Cuatro fases en torno a una prohibición. Está resuelta con un lenguaje minimalista, solo con grises, blancos y negros, con las masas de luz y de sombra bien organizadas y con la utilización de la técnica del estarcido.

Con “La pieza invitada” el MACA acerca al público obras temporalmente cedidas por otras instituciones que en el Museo adquieren un nuevo significado al ser presentadas como una exposición de una sola obra en relación con el contexto de la colección permanente.

En esta caso se ha realizado gracias a la cesión temporal de una obra que pertenece a la Colección Martínez Guerricabeitia, una colección peculiar y atípica que, compuesta por un total de 520 piezas, está centrada en artistas cuyo modo de expresión artística es la figuración y el realismo mientras su intención y contenido ideológico es siempre la crítica, la disidencia y el compromiso. Formada por Jesús Martínez Guerricabeitia, fue donada a la Universidad de Valencia en 1999.

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